Desde el año anterior la comunidad de Dolores, espera que se desarrolle una consulta popular que le permita decidir sobre su territorio y a la vez, definir si están de acuerdo con la llegada de actividades petroleras.

Y a pesar de que ya se recorrió parte del camino de este proceso, hace poco se conoció una respuesta negativa de la Registraduría Nacional para adelantar la consulta, porque no cuenta con disponibilidad presupuestal.

“Eso no va a ser impedimento para nosotros, ya hablé con la parte jurídica para que, si no nos dan los recursos, que nos autoricen hacerlo con recursos propios, que aunque no tenemos, sabemos que la gente va a participar activamente”, precisó el mandatario de Dolores, Gelman Betancourt.

En cuanto a los posibles costos, el burgomaestre indicó que si se tiene en cuenta solo el valor de la papelería, serían alrededor de $4 millones.

Pero además de los tarjetones y respectivos formatos que demandan este tipo de procesos, la Registraduría exige que se cuente con equipos biométricos y tecnología.

Cabe recordar que estas votaciones obtuvieron el visto bueno del Tribunal Administrativo del Tolima en diciembre del año anterior y tiene como principal objetivo blindar el bosque de Galilea de una posible explotación de crudo, idea a la que los habitantes del Oriente le han hecho oposición durante los últimos años.