En operativo conjunto entre Cortolima y la Policía Metrópoli de Ibagué, los días 21 y 22 de septiembre de 2018, se intervino nuevamente una mina ilegal de oro de filón ubicada en la cordillera central, corregimiento de “Toche” municipio de Ibagué, que se localizaba a 3450 msnm, sobre la reserva forestal de ley segunda y zona amortiguadora de Páramo.

El complejo minero ilegal contaba con cinco socavones de entre 50 a 100 metros de profundidad y cuatro plantas de beneficio que en conjunto tenían equipos utilizados para la explotación de oro como:

– 8 motores Diésel
– 2 motores eléctricos
– 3 plantas eléctricas
– 24 granuladores
– 1 trituradora de impacto
– 3 trituradoras de mandíbula
– 2 concentra dores tipo alemán

Así mismo dos de las plantas de beneficio contaban con piscinas de cianuración en tierra; estos equipos y socavones fueron destruidos en la zona por el personal de la Policía. “Es importante destacar que esta misma mina había sido ya intervenida en noviembre de 2017” afirmó Alexander Narváez, funcionario de la corporación.

Afectaciones ambientales:

– Intervención y alteración grave de zona altamente sensible ambientalmente por tratarse de un área protegida reserva forestal por ley segunda y zona amortiguadora de páramo.

– Alteración hidrogeológica ocasionada por los socavones sobre un área de recarga hídrica donde se ven afectados los flujos de agua subterráneas que alimentan las corrientes superficiales como la quebrada “Campoalegre” y sus arroyos afluentes.

– Posible contaminación de los arroyos tributarios de la quebrada “Campoalegre” con mercurio y ocasionada por procesos de escorrentía De los procesos de socavación de las colas resultantes del proceso de amalgamamiento y por vertimiento de aguas industriales residuales de las plantas de beneficio que contenían mercurio y cianuro.

– Afectación de la zona de protección de los arroyos tributarios de la quebrada “Campoalegre” y de ella misma por depósito de materiales estériles extraídos de los socavones y de las colas del proceso que generan sedimentación, turbiedad y contaminación de fuentes hídricas.

– Contaminación de agua subterránea por infiltración de aguas industriales con contenidos de mercurio y cianuro.

– Favorecimiento de procesos erosivos por pérdida de capa vegetal y estabilidad de suelos ocasionada por socavones y disposición de estériles y colas del proceso de la obtención de oro.

– Contaminación del suelo con mercurio y cianuro por disposición inadecuada de colas del proceso industrial llevado a cabo para la obtención de oro y piscinas de cianuración en tierra sin ningún sistema de impermeabilización además de la contaminación por la disposición inadecuada de residuos fibrosos como envases de lubricantes y combustibles.

– Deforestación de especies nativas y por ende aprovechamiento forestales como, “Encenillo” y “Siete cueros”, afectación del sistema radicular de las plantas ocasionado por los socavones generando volcamiento de estas.

– Alteración de hábitat de especies protegidas como la Danta, el Oso de anteojos y tigrillo entre otras especies, debido a la pérdida de vegetación, ruido generado por los motores y en general por la actividad antrópica que se desarrollaba, lo que conlleva a la migración de especies tanto terrestres como de aves.

– Afectación de la fauna ictica de la quebrada “Campoalegre” por los vertimientos industriales con potencial contenido de mercurio y cianuro.