“Gracias, Colombia, en estos momentos de gran tristeza, para las familias, para nosotros, las expresiones de solidaridad que aquí encontramos, como las de ustedes, de los hinchas y los ciudadanos, nos ofrecen un grado de consuelo inmenso, una luz en la oscuridad, cuando todos estamos intentando comprender lo incomprensible”.

Con estas palabras que, entre lágrimas, expresó José Serra, canciller de Brasil, comenzó el homenaje que se les hizo anoche en el estadio Atanasio Girardot de Medellín a las víctimas del accidente ocurrido el pasado lunes y que dejó 71 muertos y seis sobrevivientes.

 En su emotiva intervención, Serra también agradeció “de corazón” la solidaridad que han manifestado los colombianos y el mundo entero con las familias de las víctimas y con los habitantes de Brasil.

“Los brasileños no olvidaremos jamás la forma como los colombianos sintieron como suyo el terrible desastre”, añadió el canciller, quien con su discurso puso a llorar a algunos de los asistentes.

Las sentidas palabras del canciller sacaron lágrimas en todo el estadio, que fue colmado por 40.000 asistentes, sin contar los cientos que se quedaron fuera y vieron el homenaje en pantallas gigantes.

Serra también resaltó la actitud del Atlético Nacional y sus hinchas, al pedir que el título de la Copa Suramericana fuera para el Chapecoense. Se refirió a este como un gesto que honra a Medellín y “que hace aún más grande a los verdolagas”.

Y es que la convocatoria hecha para conmemorar la memoria de las víctimas y expresar solidaridad con sus familiares y amigos superó las expectativas.