En medio de factores de mercado complejos para la venta vehículos nuevos, cuyo número de unidades comercializadas bajó más de 6 por ciento el año pasado, la falta de políticas efectivas de chatarrización y de vigilancia del cumplimiento de los niveles de contaminación, así como los efectos de los numerosos paros de camioneros de la última década, Colombia está viendo cómo cada vez más la edad de su parque automotor aumenta y se hace más longevo.

Al corte del año pasado, de acuerdo con las cifras de la Asociación Colombiana de Vehículos Automotores (Andemos), toda la flota vehicular de cuatro ruedas del país superó, en todos los segmentos la edad promedio de 15 años, siendo más preocupante la situación del parque automotor de carga y de pasajeros.

Según las cifras del 2017, la edad promedio de los vehículos livianos, es decir los automóviles, las camionetas y los camperos, se ubicó en 15,9 años, frente a un promedio de 15,6 años durante el 2016 y frente a 15,4 años en el 2015.

Por su parte, tanto los vehículos de pasajeros como los de carga pesada la edad promedio subió 1,2 años con respecto al 2016. En el caso de los primeros, la edad promedio pasó de 17,5 años en el 2015 a 18,7 años en el 2017, mientras que a la fecha la edad promedio de un vehículo de carga que circula por las carreteras del país y las calles de las ciudades llegó a 20,8 años contra 19,6 años que se observó en el 2016.

Oliverio Enrique García, presidente de Andemos, llamó la atención por las causas del fenómeno de envejecimiento del parque automotor, ya que detrás de estos indicadores hay una ausencia de medidas y programas que permitan la renovación de la flota, un bajo control por parte de las autoridades haciendo la función que les corresponde y políticas que promuevan el uso de tecnologías limpias.

Sobre los bajos controles, la afirmación del directivo coincide con la alerta que lanzó hace unas semanas en EL TIEMPO la Superintendencia de Puertos y Transporte, cuyo titular, Javier Jaramillo, reveló que en más de medio país, exactamente en el 58 por ciento de los municipios, no hay quién ejerza control operativo, lo que incluye el seguimiento básico a la documentación y el cumplimiento de la revisión técnico-mecánica y de gases.

Por ello, García llamó la atención del presidente electo, Iván Duque, ya que tiene grandes retos en materia de transporte, para lo cual hay que trabajar en conjunto entre el sector privado y público para impulsar la sostenibilidad del sector.

“Un parque automotor más eficiente y sostenible reduce el tiempo de desplazamiento, reduce el costo en materia de salud pública ocasionado por las emisiones contaminantes y contribuye a la competitividad del país”, advirtió García.

Además, la política de chatarrización, que solo permite hoy la entrada de un camión nuevo por uno que sale de circulación (y que Colombia se comprometió a cambiar para entrar la Ocde), ha sido un factor en contra de la modernización del parque automotor de camiones.

Entre tanto, según Andemos, de un parque total de 13,8 millones de unidades en el 2017, había 8 millones de motos y su edad promedio cerró en 9,6 años, 0,7 años más frene al promedio del 2015.