Según se pudo conocer, personas inescrupulosas de las cuales se desconoce su identidad y procedencia, entraron al cementerio local y causaron algunos daños en tumbas dañando lapidas, floreros y exparciendolos por todo lado.

El presbítero Alexander Parra, párroco de Santa Ana,  manifestó que es un hecho vandálico y no hubo profanación de tumbas como se rumora, solo dañaron algunos vidrios de lapidas y botaron los floreros, al parecer habrían sido viciosos que en medio del efecto del alucinógeno habrían causado estos daños.

El párroco espera que si alguien pudo haber visto o conoce a estas personas le puedan informar para denunciarlos ante las autoridades.