‘Orejas’, como era conocido Loaiza, murió en un centro asistencial de Girardot luego de que fuera trasladado por personal de la Policía de Cundinamarca.

Loaiza, quien residía en el barrio Las Orquídeas del municipio ribereño, había sido capturado en septiembre por las autoridades, cuando estas desarticularon la banda delincuencial denominada ‘Los Carlitos’, señalada de cometer desapariciones forzadas a través de las famosas ‘Casas de pique’.

El 10 de septiembre, ‘Orejas’ fue dejado en libertad por parte de un juez de la República al considerar que no era un peligro para la sociedad.

Versiones extraoficiales señalaron que Loaiza transcurría por una zona del municipio en compañía de un hombre, con el que discutió por un instante y quien, al parecer, le propinó varias heridas con un arma blanca.

Unidades de la Sijín efectuaron la inspección técnica del cadáver.

El Nuevo Día.