Expertos en la avifauna del mundo se reunirán en Cali para hablar sobre las diferentes especies que existen en el país y los retos para conservarlas. Colombia es potencia en avistamiento de aves, y le apuesta aviturismo como estrategia para lograr la inclusión social y el desarrollo rural sustentable.

En Colombia pueden llegar a existir más de 2.000 especies de aves. Así lo considera Carlos Mario Wagner, director de la Feria Internacional de las Aves.

El experto indica que hasta el momento el resgitro va en 1.937 especies, pero aún faltan por explorar varias reservas naturales del país como las serranías de San Lucas y Perijá, al igual que otras zonas del Chocó, Cauca y la Amazonia para poder dar una cifra definitiva.

“Por razones de orden público los equipos de investigación no habían podido ingresar a esos territorios, pero seguramente cuando se termine de adelantar el inventario de esos lugares el número va ser mayor al existente”, comentó Wagner.

Gallito de Roca Andino (Rupicola peruvianus) Foto: Luis Carlos Mora

Actualmente, Colombia ocupa el primer lugar del mundo en avifauna y en la última edición del Gran Día Mundial (Global Big Day,  en inglés) también se ubicó primero. En esa competencia, en la que participan 170 países por saber en cuál se lograrán avistar más aves en 24 horas, se lograron contabilizar 1.545 especies en el país, mientras que Perú ocupó el segundo puesto con 1.490; Ecuador fue tercero con 1.160, mientras que Brasil y Venezuela ocuparon la cuarta y quinta casilla con 1.044 y 758 especies, respectivamente.

Aunque la deforestación, el cambio climático y el tráfico ilegal son las principales amenazas a las que están expuestas las aves en Colombia, aún se conservan una gran cantidad de especies, lo que ha permitido desarrollar una economía sostenible con base en proyectos como el aviturismo. Otro de los aspectos positivos que ha traído consigo el estudio de la avifauna en el país ha sido, además de la caracterización de nuevos ejemplares, el involucramiento social. Esto ha permitido que el nivel de conocimiento crezca, al igual que su valor ecosistémico en el imaginario colectivo. 

Colibrí Pardo (Colibri delphinae) Foto: Luis Carlos Mora

Una forma de destacar la riqueza natural con la que cuenta Colombia surgió entonces: la Feria Internacional de Aves- (Colombia Birdfair). A través de este evento se busca el fomento del aviturismo como estrategia para lograr la inclusión social y el desarrollo rural sustentable, al igual que la conservación de las reservas naturales.

Para la quinta edición de este certamen, que tendrá lugar del 13 al 17 de febrero en Cali, la organización ha preparado una amplia programación que incluye  salidas de observación de aves, conferencias, charlas magistrales, talleres especializados, muestras comerciales, presentación de documentales y cursos de fotografía, entre otras actividades.

“Al comienzo todo el mundo nos decía que estábamos locos, que no se podía vivir de las aves y ahora se ha generado todo un encadenamiento productivo a partir de estos hermosos animales y de la conservación de su hábitat”, afirmó Wagner, quien añadió que en el proyecto de la feria venían trabajando desde hacía 15 años.

Zafiro Coroniazul (Thalurania colombica) Foto: Luis Carlos Mora

Expertos de Brasil, Irlanda, Uruguay, Argentina y Colombia han confirmado su participación en el evento, entre los que se destacan Gustavo Adolfo Londoño, Juan Pablo Culasso, Fred Crema y Miles Mcmullan.

La sede principal de la feria será el Zoológico de Cali, pero además habrá otras cuatro sedes alternas. Se trata de la  Universidad del Valle, Pontifica Universidad Javeriana, Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca y la Ciudadela Comercial Unicentro. La organización espera la asistencia de 20.000 participantes.
Los recursos recaudados durante la feria serán destinados al establecimiento de una reserva natural de aves denominada Las Bangsias, ubicada en la vereda El Placer del municipio de Dagua, en el Valle del Cauca.
“La reserva está localizada en la vertiente de los Andes Occidentales de Colombia, a 1.100 metros sobre el nivel del mar y tiene una extensión de 10 hectáreas; su gran importancia radica en que está inmersa en una de las zonas más biodiversas del planeta, zona de transición entre los Andes y el Chocó biogeográfico de Colombia”, explicó Wagner.
SOSTENIBLE.