El colapso en el servicio de urgencias del hospital Federico Lleras Acosta dejó otra vez en evidencia la crítica situación del sistema de salud en el departamento, aunque se implementaron medidas de choque para mitigar la situación, los ciudadanos se preguntan hasta cuándo tendrán que seguir lidiando con el ‘calvario’ que les impide acceder a un atención digna.

Ante las quejas y denuncias, y teniendo en cuenta el inicio de la Semana Mayor, funcionarios de la Secretaría de Salud del Departamento recorrieron ayer las urgencias del hospital San Francisco y del ‘Fedelleras’, en este último según el secretario (e) Luis Eduardo González había un comportamiento “conforme a los estándares de los indicadores que maneja la Secretaría.

“Estamos en un pico respiratorio alto, donde en este momento hay muchísimos pacientes que asisten por esta situación, es un tema patológico”.

En el caso del Federico Lleras, el funcionario precisó que se contaba con una ocupación de 111 pacientes “efectivamente ellos tienen registrados en el Reps (Registro Especial de Prestadores de Servicios de Salud) aproximadamente 48 camas, pero poseen un proceso de expansión de hasta 180, entonces el comportamiento es aceptable”.

Agregó, que los pacientes están rotando con mayor agilidad y que tanto en hospitalización como en las consultas se está atendiendo, también, que no hay problemas de insumos, medicamentos o inconvenientes con cuidados intensivos.

Con las EPS, “se definió un plan de contingencia para poder abordar esta situación de los servicios, donde verificamos que la atención primaria fluyera, que estuvieran suministrando los medicamentos los operadores y que no hubiesen barreras de acceso a la salud”.

Al preguntarle al secretario (e) por qué la semana pasada la atención en las urgencias del Federico Lleras estuvo colapsada, tanto así, que había pacientes en el suelo o en sillas plásticas por la falta de camas respondió que al hacer la verificación respectiva encontraron que mientras se “le define la conducta al paciente, aproximadamente, pueden pasar seis horas en observación.

“Al verificar nosotros, el lunes anterior hacia las 11 de la mañana, no encontramos pacientes en el suelo, sino en sillas, pero a veces son los familiares los que están de pie y es el que se sienta en el piso y genera confusión”.

No obstante, esta redacción conoció de manera extraoficial que en los últimos días en el ‘Fedelleras’ se instalaron 62 camillas más en urgencias, incluidas varias sillas reclinomáticas, lo que permitiría alcanzar una capacidad en atención de 110 pacientes, cifra que ya estaría al tope.

En lo que corresponde al San Francisco, la atención también estaría fluyendo dentro de lo “normal”, allí se hizo una expansión de 11 camas.

EL NUEVO DÍA.