Diego Morales, presunto responsable de asesinar a su expareja sentimental y de herir a un hombre en el barrio Kennedy de Ibagué la noche anterior, atendió entrevistas telefónicas a medios radiales de la capital tolimense.

El hombre, que hasta hace pocos días se desempeñaba como guarda de seguridad, explicó que en el último mes estuvo desempleado y desde entonces tenía discusiones con la femenina, con la que sostuvo una relación sentimental.

“Me quedó tiempo para estar pendiente de ella, pues mantenía en el celular, chateando y todo eso. Ayer le hice seguimiento después de las 12 del día. A las 9 de la noche ella llegó con el muchacho con que me la estaba jugando, que vive ahí mismo, que es un inquilino”, reveló el hombre a Ondas de Ibagué.

El señalado agresor supuestamente confrontó a la femenina y al hombre, por separado, pero ninguno le habría dado luces de una eventual relación, lo que habría despertado su ira.

“Él tenía la moto entrandola, le disparé en una sala de computadores a él. Y a ella le disparé desde lejos porque estaba en el comedor, como a tres metros”, aseguró en el mismo espacio radial.

Morales presuntamente después de materializar el hecho pensó en acabar con su vida, pero optó por huir. Durante el diálogo radial enfatizó que en el transcurso del día pretende entregarse a las autoridades para responder por sus actos.

‘Excusas’

De igual forma el hombre justificó el hecho de intolerancia porque presuntamente una de sus víctimas lo había provocado.

“Yo fui varias veces allá (a buscarlo) y el ‘man’ me provocó. Me dijo que si era muy bravito”.

También aseguró que en su niñez fue víctima de abusos por parte de una persona mayor y que su paso por las fuerzas militares de Colombia dejaron secuelas en él.

“Tuve muchos percances en el Ejército, eso de matar (…) y arrancar corriendo. O sea vengo padeciendo trastornos”, expuso a la emisora Ondas de Ibagué.

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