Según los quejosos la carretera es continuación de la calle 18 y da paso a las diferentes urbanizaciones que actualmente se están edificando y el argumento de los encargados es que el encierro era necesario para brindar seguridad a la obra.

Lo que inquieta a los residentes es que al parecer se debe pedir permiso para movilizarse por el lugar, “es una vía pública y decidieron ponerle un portón”, dijo uno de los denunciantes, añadió que si la Administración municipal no toma correctivos, otros predios privados quedarían sin acceso.

El secretario de Planeación, Infraestructura y Medio Ambiente de Espinal, Juan Guillermo Cardoso Rodríguez, dijo que el caso ya es de conocimiento de esta dependencia y que actualmente, está bajo el seguimiento de la Inspección de Policía.

“En este sector la vía aún no está terminada, no hay tráfico, ellos (constructora) la tienen que entregar pavimentada. Se recibió la denuncia, nosotros tenemos que hacer el procedimiento respectivo, no podemos ir a demoler, todo tiene una parte administrativa que seguir”.

Cardoso Rodríguez, agregó que la Dirección de Licencias hizo la visita respectiva, en ella que se le indicó a los encargados de la urbanización que “tenían que suspender labores”.

Las evidencias técnicas encontradas se entregaron a la Inspección de Policía, ente que está encargado de vigilar que se retire la garita, estructura que no está autorizada dentro del proyecto. “Ya nos reunimos con los de Iguaima, se les explicó y ellos no pueden hacer este tipo de procedimientos”.

Asimismo, expresó que la ‘toma’ de la vía por parte de la constructora obedeció a problemáticas de inseguridad teniendo en cuenta que es un área despoblada, sin embargo, precisó que “eso no les da cabida para encerrar o hacer una garita”.

El funcionario agregó que esta vía no es tan concurrida, pues solo está pavimentada hasta el sector conocido como Santa Margarita.

EL NUEVO DÍA