El asesinato de Wendy Rodríguez Alape, de 27 años de edad, registrado este fin de semana, volvió a prender las alarmas sobre el incremento de la violencia que se vive en el país contra las mujeres.

Según Medicina Legal, hasta mayo de este año habían ocurrido 37 casos de feminicidio. Sin embargo, la cifra podría ser mayor, pues hay muchos que siguen siendo investigados y aún no han sido catalogados como tal.

De acuerdo con el departamento de Policía de Tolima, el sábado, hacia la 8:25 de la noche, habitantes de Carmen de Apicalá alertaron a uniformados que adelantaban labores de patrullaje en el municipio sobre unos gritos de auxilio que se escuchaban al interior de una vivienda ubicada en el barrio La Alameda.

En el lugar, el expolicía Luis Alfonso Fuentes, de 59 años, estaba agrediendo con un arma blanca a Wendy Rodríguez, su compañera sentimental. El crimen, según informaron las autoridades, se registró frente a los dos hijos menores de edad de la víctima, uno de los cuales habría resultado levemente herido al intentar detener el ataque.

A pesar de que intentó huir, Fuentes fue capturado por los uniformados. De inmediato, según el departamento de Policía de Tolima, Wendy Rodríguez y su hijo -al parecer, de 11 años de edad- recibieron primeros auxilios y fueron trasladados al Hospital Nuestra Señora del Carmen, en Carmen de Apicalá. Minutos después, ante la gravedad de su estado, Wendy fue remitida a un hospital de mayor nivel.

Sin embargo, Jhon Sánchez Alape, hermano de la víctima, aseguró que Wendy pasó por cuatro centros asistenciales de Carmen de Apicalá, Girardot y Espinal antes de ser declarada muerta. En tres de los hospitales, afirmó Jhon, no fue atendida porque no contaban con las herramientas para enfrentar la gravedad de sus heridas.

POLICÍA TOLIMA LOGRA LA CAPTURA DE UN SUJETO POR EL DELITO DE FEMINICIDIO.

La Policía informó que Luis Alfonso Fuentes fue dejado a disposición de la Fiscalía N° 43 seccional de turno del municipio de Melgar (Tolima) por los delitos de feminicidio y violencia intrafamiliar y que, después de adelantar una audiencia pública, fue cobijado con medida de aseguramiento en centro penitenciario y carcelario.

El día de los hechos, Wendy habría alcanzado a llamar a su mamá para pedirle ayuda, pero por la distancia no llegó a tiempo, pues toda su familia vive en Ibagué. 

EL TIEMPO