La Secretaría Distrital de Salud, en un operativo conjunto con la Secretaría de Gobierno y la Policía Metropolitana de Bogotá, decomisó 3.2 toneladas de productos de pollo, gallina y productos cárnicos comestibles, que se encontraban en mal estado y no aptos para el consumo humano.

El operativo de inspección, vigilancia y control fue realizado a varios expendios y sitios de almacenamiento de cárnicos en el sector del barrio María Paz, en inmediaciones de la Central de Abastos (Corabastos), localidad de Kennedy (sur occidente de la capital).

Las medidas sanitarias impuestas se deben a que la carne y demás productos cárnicos comestibles estaban almacenados de manera inadecuada y no conservababan la cadena de frío o se desconocía su procedencia”, dijo Manuel González, subsecretario de Salud Pública. 

Tres toneladas de pollo fueron decomidados en Kennedy (Bogotá).

Tres toneladas de pollo fueron decomidados en Kennedy (Bogotá).Cortesía

Cifras oficiales indican que en desarrollo de las acciones de inspección y control en la ciudad, durante el primer semestre de 2019 se han decomisado más de cinco toneladas de productos cárnicos y clausurados 89 establecimientos, por infringir las normas sanitarias. 

“Las localidades en las que se ha decomisado mayor cantidad de productos son: Kennedy (3.365 kilos), Usaquén (588 kg), Mártires (378), Antonio Nariño (232), Tunjuelito (114) y San Cristóbal (113)”, recalcó González.

En Bogotá hay alrededor de 9.700 establecimientos que venden y almacenan productos cárnicos; sin embargo, en 2019 solo 40% ha adelantad la solicitud de autorización sanitaria para su funcionamiento, que garantiza que los productos son adecuados para el consumo.

Recomendaciones a la hora de comprar estos productos:

  • Verificar que el establecimiento tenga buenas condiciones de aseo y limpieza y que el personal que manipula los productos porte uniforme completo y limpio.
  • Solo comprar en establecimientos que mantengan la carne refrigerada.
  • Si la carne está empacada, verificar que tenga rotulado con fecha de vencimiento y que se encuentre vigente.
  • El producto no debe oler mal, si es así, no lo consuma y deséchelo.