Las misiones de Verificación de la ONU y de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia de la Organización de Estados Americanos,  repudiaron este martes la masacre perpetrada al parecer por disidentes de las FARC en la que murieron cinco indígenas y seis más resultaron heridos en el departamento del Cauca.

El jefe de la Misión Verificación de las Naciones Unidas en Colombia, Carlos Ruiz Massieu, condenó “los graves hechos ocurridos en Cauca, que se suman a preocupante situación del departamento”.

“La Misión se solidariza con la comunidad Nasa, sus autoridades y la guardia indígena. Las garantías de seguridad para las comunidades son esenciales para consolidar la paz”, agregó Ruiz en Twitter.

Entre tanto, la misión pidió a las autoridades que se coordinen para garantizar la seguridad de las comunidades del Cauca, donde siguen en operación disidentes que no se acogieron al acuerdo de paz firmado con el Gobierno en noviembre de 2016, así como el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y bandas de narcotraficantes.

“La Misión hace un urgente llamado a la institucionalidad competente para coordinar con las autoridades indígenas los recursos necesarios que garanticen la seguridad de sus comunidades y liderazgos”, detalló la MAPP/OEA en un comunicado.

Los fallecidos en la masacre, ocurrida en la comunidad de Tacueyó, son la autoridad neehwe’sx Cristina Bautista, así como los guardias indígenas Asdruval Cayapu, Eliodoro Inscué, José Gerardo Soto y James Wilfredo Soto, oriundos de varias aldeas del departamento del Cauca.

Por su parte, el defensor del Pueblo, Carlos Negret, manifestó su preocupación por la situación en el Cauca e hizo un llamado “al respeto a la vida” en esa convulsa región.

“Ni una persona, ni un líder indígena, ni un líder campesino, ni un líder afro más asesinado. En Colombia tenemos que aprender a respetar la vida de las personas, sino no es posible construir país”, aseveró.

RCN RADIO