En una operación del Ejército, Fuerza Aérea, Policía y CTI, se destruyó el laboratorio para el procesamiento de droga más grande de Nariño.

Unidades de la Fuerza Pública llegaron, tras labores de inteligencia, hasta la vereda La Planada, municipio de Samaniego.

Dicho completo contaba con 12 estructuras rústicas, una planta de energía, una prensa hidráulica, cinco hornos microondas, acetona, gasolina, cemento, urea y cal.

El laboratorio tendría la capacidad de producir cerca de tres toneladas semanales de droga.

Esa producción semanal alcanzaría un precio cercano a los 15.000 millones de pesos.

Parte del dinero estaría siendo destinado a la compra de armas con el fin de atentar contra la Fuerza Pública de la región.