En la víspera del cumpleaños de Ibagué, desconocidos decidieron prenderle fuego al monumento en honor al fundador de la ciudad, capitán Andrés López de Galarza en el sector del viaducto del Sena.

La acción fue desarrollada por un grupo de jóvenes que desde tempranas horas se reunieron a lanzar arengas contra la conquista española y posteriormente decidieron prenderle fuego al monumento que no sufrió mayores daños por tratarse de una efigie en bronce. Adicionalmente pintaron letreros ofensivos en el monumento.

Para el historiador Álvaro Cuartas Coymat este acto es un hecho de ignorancia y de extremo desconocimiento de la historia del fundador de la Villa de San Bonifacio de las Lanzas.

Andrés López de Galarza era un hombre culto. No fue guerrerista. No lideró un exterminio de las comunidades indígenas antes sufrió sus ataques porque el sitio escogido para fundar Ibagué tuvo que ser modificado por el asedio de los indios Pijaos. López de Galarza era un hombre dedicado a las finanzas a quien le encomendaron la misión de fundar un territorio y eso lo cumplió”, sostuvo Cuartas.