Durante la jornada de manifestaciones en Colombia, la representante de la alta comisionada para los derechos humanos de la ONU, Juliette de Rivero, afirmó que el país se encuentra en un momento importante para el fortalecimiento de su democracia.

En ese aspecto, recordó que Naciones Unidas publicó recientemente una observación general sobre el derecho a la reunión pacífica y explicó que este permite hacer realidad muchos otros derechos como los económicos, sociales y culturales.

Según de Rivero, este protege la reunión no violenta de personas y también involucra los deberes de los gobiernos y Estados en una democracia.

“Los Estados tienen la obligación, por ejemplo, de no prohibir, restringir, bloquear, dispersar o perturbar las reuniones pacíficas sin una justificación imperiosa ni sancionar a los participantes o los organizadores sin una causa legítima”, dijo de Rivero.

También expresó que las autoridades deben garantizar espacios de reunión, así como proteger el derecho de los periodistas y los defensores de los derechos humanos que participen en el monitoreo de las movilizaciones. Y por último pide a los agentes de seguridad que contribuyan a reducir la tensión que se pueda crear.