La desaparición del submarino de Indonesia evoca otras tragedias como la del sumergible de la Armada argentina “ARA San Juan”, con 44 tripulantes, desapareció en 2017 y encontrado un año después, así como el grave accidente del nuclear ruso “Kursk”, con 118 fallecidos.

El pasado día 21 abril desapareció un submarino indonesio con 53 tripulantes a bordo cuando participaba en ejercicios militares. Se trata del “KRI Nanggala-402”, fabricado en Alemania en 1977 (hace 44 años), que se extravió durante unas maniobras navales llevabas a cabo entre las islas de Bali y Java.

El accidente de un submarino más grave hasta la fecha es el del ruso “Kursk”, el 12 agosto 2000, cuando esta embarcación nuclear, considerada la “joya” de la Flota del Norte rusa sufrió fallos técnicos durante unas maniobras navales y quedó sumergida en reposo en el fondo del Ártico con 118 tripulantes a bordo. Al parecer el accidente se debió la explosión de uno de sus torpedos.

En mayo de ese mismo año, el sumergible británico “HMS Tireless”, que se encontraba de maniobras en el Ártico, cobró notoriedad cuando tuvo que atracar en el puerto de la colonia de Gibraltar tras sufrir en alta mar una avería en el sistema de refrigeración de su reactor. Sin víctimas mortales, permaneció allí un año, en medio de las protestas españolas.