Las empresas desistieron de interponer el recurso de reposición ante la objeción de la entidad. Así las cosas, quedó en firme la decisión tomada por la SIC en abril.

La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) objetó la operación de integración de las empresas Bavaria, Industria Nacional de Gaseosas, Embotelladora de la Sabana, Compañía de Transporte de Bebidas, Compañía de Servicios Comerciales y Coca-Cola, y afirmó que no procederá en los términos de ley.

La decisión de la entidad se da porque “el pasado viernes 7 de mayo, el apoderado de las intervinientes remitió un escrito por medio del cual manifestaba su diferencia con las razones jurídicas y económicas por las que se objetaba la operación, y desistía de presentar el recurso de reposición, escenario idóneo para argumentar sus diferencias y/o aclarar los reparos presentados por la autoridad y los actores de mercado afectados por su solicitud”, afirmó un comunicado del ente regulador.

Vale la pena recordar que el 16 de octubre de 2020 la entidad recibió la solicitud de “preevaluación de una operación de integración” por parte Bavaria y Coca Cola que tenía por objeto la “creación de una alianza estratégica en Colombia para la distribución y venta de sus respectivos productos, así como en las actividades de compra de bienes, servicios, materias primas y suministros”.

El 23 de octubre de 2020 la Superintendencia publicó el inicio del procedimiento de autorización de la operación de integración presentada por los intervinientes, pero la publicación se tuvo que publicar nuevamente el 19 de noviembre de ese año por problemas técnicos de acceso al público.

En diciembre, la entidad les informó que pasaría al estudio de fondo de su solicitud de autorización de la operación de integración, por lo que les solicitó información adicional. “Varias compañías se opusieron a la solicitud de autorización de la operación de integración de los intervinientes. Estas objeciones fueron respondidas el 20 de enero de 2021″.

En marzo de este año la entidad requirió información adicional a las empresas. Entre el 25 de marzo y el 8 de abril la entidad recibió de los competidores información sobre los mercados objeto de la integración, también indagó a otras empresas, “tales como restaurantes que participan como clientes en los mercados objeto de la operación y una vez surtidas las diferentes fases, el análisis económico, los requerimientos de información y las respuestas, así como los análisis de mercado, esta Superintendencia decidió objetar la integración propuesta”.

Entre las razones de la Superintendencia para objetar la integración se encontraba que al cierre de 2019, todas las empresas que pidieron intervenir tenían activos por $11,97 billones e ingresos operacionales por $7,19 billones. Además, como resultado de la operación les daría la posibilidad de ofrecer productos en paquete y aumentar la demanda de ciertos productos que no serían vendidos conjuntamente, lo que “profundiza los efectos de las posibles estrategias de ventas, toda vez que limitaría la decisión de los consumidores y crearía barreras de entrada para los competidores”.