Greenpeace, la ONG internacional de medio ambiente, alertó sobre los niveles de contaminación que superan los parámettros permitidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la “ineficiencia” del sistema de monitoreo.

“Enfermedades cerebrovasculares, cáncer de pulmón, enfermedades pulmonares e infecciones respiratorias, como la neumonía, entre otras, son algunas de las afecciones a las que los bogotanos estamos expuestos en consecuencia a los niveles de contaminación de aire. De hecho la situación de quienes viven en las localidades más pobladas y de menos recursos económicos se agravia al estar aún más expuestos a los contaminantes”,  detallo Tatiana Céspedes, coordinadora de la campaña por una Nueva Ciudad de Greenpeace.

La ONG también cuestionó “la ineficiencia del  sistema de monitoreo de la calidad de aire en la ciudad”, argumentando que en las 13 estaciones que tiene Bogotáestán mal ubicadas, lejos y muy elevadas a las vías principales de transporte, por lo que no miden la calidad del aire a la altura de donde se movilizan los ciudadanos y transeúntes. Además, la falta de datos, los promedios utilizados, los rangos de concentración y el tiempo de exposición para cada contaminante son algunos de los elementos que se pone en cuestión”.

En el estudio llamado: ‘Evaluación del monitoreo de la contaminación atmosférica en Bogotá’, Greenpeace  asegura que “los parámetros establecidos por la medición de Bogotá de la concentración anual de PM2.5 y de PM10 exceden en un 150% según los rangos permitidos por la OMS”.

Céspedes añadió que “entre las localidades más afectadas por la mala calidad del aire se encuentran Kennedy, Fontibón y Puente Aranda, lugares con poblaciones de ingresos medios a bajos. Esto ratifica que los problemas de pobreza, medio ambiente y población están relacionados en un círculo vicioso, con mayores presiones demográficas y desigualdad climática” señaló Céspedes. De hecho, en la localidad de Kennedy en el suroeste de la ciudad se estimaron 8600 muertes asociadas a enfermedades respiratorias y cardiovasculares entre 2009 y 2016″.